
El parque también ofrece una excelente oferta
gastronómica, variada y para todos los gustos. Cabe destacar el
restaurante submarino, cuya cubierta representa una figura de
forma parabólica que representa algo similar a un nenúfar. En la planta inferior cuenta con
un acuario integrado en todo su perímetro. El contraste entre el
azul intenso del agua y el color plateado de los peces, circulando
alrededor de las mesas, crea la ilusión de estar comiendo en un
submarino de lujo.

Para finalizar nos hemos reservado la especie
marina que quizás despierte más simpatías, los delfines. El
delfinario, con capacidad para albergar una veintena de ejemplares,
está destinado a la exhibición y la reproducción de delfines
mulares. Con un total de cinco piscinas, se perfila como el más
importante a nivel europeo.

La piscina de exhibición representa la
de mayores dimensiones, con un volumen de 24 millones de litros y
10,5 metros de profundidad, y quedando posicionada frente a un
graderío de público con una capacidad de más de 1.500 espectadores.

Su
diseño está concebido bajo las directrices de los denominados
delfinarios de nueva generación, integrando funcionalidad con una
estética muy cuidada. Aquí el público disfruta de las demostraciones
de inteligencia de los delfines, mediante una exhibición tan
sorprendente como educativa.
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